La humedad del aire en Donostia: 98 años de registros en Igeldo

Actualizado: 2026-08-09

El año más húmedo de la serie 82.3% de humedad relativa media anual en 1986: ningún otro año del periodo completo de registros —desde el 1 de enero de 1928 hasta el 5 de agosto de 2026— ha alcanzado una media anual tan alta. En el extremo opuesto, 1989 registró una media de 73.0%, el valor más bajo de toda la serie. Entre esas dos fechas cabe casi un siglo de tardes de sirimiri, mañanas de bruma y días en que el Cantábrico se funde con el cielo.

La humedad relativa mide cuánto vapor de agua contiene el aire en comparación con el máximo que podría contener a esa temperatura. En Donostia, con el mar a la puerta y los montes que cierran la bahía, el aire rara vez es seco. La media de todo el periodo analizado lo confirma: 78.0% de humedad relativa media. Dicho de otra forma, el aire de San Sebastián suele encontrarse a menos de una cuarta parte de su capacidad total de retener agua: las sensaciones de bochorno o de frescor húmedo que quienes visitan la ciudad conocen bien tienen aquí su explicación numérica.

¿Ha cambiado esa atmósfera en las últimas décadas? Los datos por década ofrecen una respuesta matizada. La serie comienza en la década de 1930: la humedad media de aquellos años, entre 1930 y 1939, fue de 78.5%. En la década de 1940 subió ligeramente hasta 78.6%; en la de 1950 alcanzó 78.8%, el valor más alto de cualquier década completa del siglo XX. Las décadas de 1960 y 1970 mantuvieron medias de 78.6% y 78.2%, respectivamente. A partir de ahí, la tendencia es claramente descendente: 77.7% en los años 1980, 77.7% en los 1990, 77.3% en la década de 2000 y 77.8% en la de 2010. La década de 2020, con datos hasta el verano de 2026, marca 77.1%: la media más baja de todo el registro histórico.

El contraste entre dos décadas

La diferencia entre la década más húmeda y la más seca (la de 1950 con 78.8% frente a la de 2020 con 77.1%) refleja una atmósfera que, en términos relativos, se ha secado ligeramente a lo largo de un siglo. No es un descenso brusco, pero sí sostenido: cada década desde los años 1980 se ha mantenido por debajo de las medias de las décadas de 1930 a 1960, salvo un leve repunte en los años 2010. Para quien camine por el Paseo Nuevo o suba al monte Urgull, la diferencia de unos pocos puntos porcentuales se traduce en una sensación de aire menos cargado y, quizá, menos neblinas matinales frente a la Concha.

Los años extremos: cinco arriba, cinco abajo

Si miramos año a año, los extremos se concentran en dos épocas bien diferenciadas. Los años más húmedos pertenecen todos al periodo 1944-1994: el mencionado 1986 con 82.3%, seguido de 1944 con 81.1%, 1994 con 80.6%, 1967 con 80.4% y 1965 con 80.3%. Por el contrario, los años más secos son más recientes: 1989 con 73.0%, 2003 con 74.9%, 2026 —el año en curso al cierre de esta actualización— con 74.9%, 1990 con 75.1% y 2001 con 75.4%.

Evolución década a década

La tabla siguiente resume la humedad relativa media por década completa, con todos los años que las componen agrupados:

Década Humedad relativa media (%)
193078.5
194078.6
195078.8
196078.6
197078.2
198077.7
199077.7
200077.3
201077.8
202077.1

Serie anual completa (1928-2026)

La serie anual completa del observatorio, con la humedad relativa media de cada año, se muestra aquí:

Año Humedad relativa media (%)

Nota: el desglose año a año con todas sus filas está disponible en la visualización interactiva; en esta página se destacan los extremos y la evolución por décadas.

¿Qué significa esto para quien visita Donostia?

La humedad media anual de 78.0% indica que, en líneas generales, el ambiente donostiarra se mantiene fiel a su reputación de ciudad húmeda. Quien planifique un viaje en verano encontrará noches en que el termómetro baja poco y el aire se nota "pesado"; quien venga en invierno, días de lluvia fina y cielo bajo que forman parte del paisaje. Los datos del observatorio de Igeldo, que corona el monte del mismo nombre a la entrada de la bahía, son la referencia oficial para conocer esa atmósfera con precisión.

El descenso de algo más de un punto porcentual entre las décadas de 1950 y 2020 no supone un cambio radical: Donostia sigue siendo una de las ciudades más húmedas de la península, y la media global del periodo lo confirma. Pero el registro muestra una tendencia que se insinúa con claridad: los años más secos de la serie se concentran en las últimas tres décadas, mientras que los más húmedos pertenecen a la segunda mitad del siglo XX. Esa deriva, aunque modesta en términos absolutos, merece atención en un contexto de cambio climático en el que la humedad atmosférica juega un papel clave en la sensación térmica y en la frecuencia de nieblas costeras.

Fuente: AEMET — Agencia Estatal de Meteorología de España. Estación de referencia: DONOSTIA / SAN SEBASTIÁN, IGELDO. Periodo de datos analizado: 1928-2026.

Herramientas de HistoClima: descubre qué tiempo hizo el día que naciste, el día de tu boda o qué suele hacer en la semana de tu cumpleaños.

Índice de datos climáticos

Aviso legal y fuente de datos

Textos con asistencia de IA sobre datos de AEMET, verificados automáticamente. 🤖 IA-assisted content · Art. 50 EU AI Act