Sequía en el olivar de Lleida: los veranos más secos desde 1983

Actualizado: 2026-06-24

El olivar de la provincia de Lleida, que se extiende por las comarcas de les Garrigues, el Segrià y la Noguera, depende críticamente de las lluvias de verano. Pero algunos años, el cielo no da tregua. Los datos de la estación AEMET de Lleida (indicativo 9771C), que cubren desde el 1 de febrero de 1983 hasta el 18 de junio de 2026, revelan veranos en los que apenas cayó una gota.

0,4 mm
de lluvia acumulada durante todo el verano (julio y agosto) de 2016 en Lleida, según la estación AEMET 9771C.

Esa cantidad es tan pequeña que cabe en una cucharadita de café. Para un olivo, es como si no hubiera llovido en absoluto. Y no fue un caso aislado: los datos de la provincia muestran varios veranos con precipitaciones por debajo de 1 mm, lo que sitúa a Lleida como una de las zonas más áridas de Catalunya en periodo estival.

El ranking de los veranos más secos en la provincia

En toda la provincia de Lleida, el récord de sequedad veraniega lo comparten tres estaciones distintas, pero con un mismo resultado: 0,0 mm en el verano de 2003 (estación 9698U), 2002 (estación 9990X) y 2024 (estación 9990X). Esto significa que en esos años, durante los meses de julio y agosto, no se registró una sola gota de lluvia medible en esos puntos concretos. El verano de 2024, muy reciente, nos recuerda que la sequía no es cosa del pasado.

Le siguen muy de cerca el verano de 2021 con 0,1 mm en la estación 9990X, y el de 2016 con 0,4 mm en la estación 9771C (la de Lleida ciudad). Estas cifras son tan bajas que técnicamente se consideran condiciones de sequía extrema para el cultivo del olivo, que necesita al menos 20-30 mm en verano para mantener la aceituna en crecimiento.

La tabla siguiente recoge los 10 años con menos lluvia en julio-agosto de toda la provincia, combinando datos de todas las estaciones disponibles:

Posición Estación Año Lluvia verano (mm)
19698U20030,0
29990X20020,0
39990X20240,0
49990X20210,1
59771C20160,4

Como se ve, los años más recientes (2021 y 2024) están entre los cinco primeros, lo que indica una tendencia preocupante que los agricultores del olivar conocen bien.

Los 10 veranos con menos lluvia en la estación de Lleida (9771C)

Centrándonos en la estación principal de Lleida, que tiene la serie más larga y completa (desde 1983), estos son los diez veranos más secos registrados, ordenados de menor a mayor precipitación acumulada en julio y agosto:

Año Lluvia total (julio+agosto) en mm
20160,4
19881,1
19946,0
20107,3
19958,3
20119,2
20079,3
199113,6
199017,5
201717,7

Llama la atención que el verano más seco de la serie, el de 2016 con 0,4 mm, sigue sin batirse desde 2016, y que el segundo puesto lo ocupa 1988, con 1,1 mm, que se mantiene imbatido desde hace casi cuatro décadas. En contraste, los veranos de 2010, 2011 y 2017 también aparecen en la lista, mostrando que la sequía estival es recurrente en Lleida.

¿Qué significa esto para el olivar?

Para un olivo en plena floración y cuajado del fruto (junio-julio), una precipitación de 0,4 mm en todo el verano es un estrés hídrico severo. Sin riego de apoyo, las aceitunas se arrugan y caen prematuramente. Los 17,7 mm de 2017, que es el décimo verano más seco, siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades del cultivo: un olivo adulto necesita entre 30 y 50 mm al mes en verano para un desarrollo óptimo.

Los datos de la estación de Lleida (indicativo 9771C) muestran que, de media, en los diez veranos más secos la lluvia acumulada es de apenas 9,0 mm. Esto implica que, aproximadamente cada tres o cuatro años, el olivar de secano de la provincia sufre un déficit hídrico crítico que compromete la cosecha.

Contexto y evolución

El periodo analizado, que abarca desde 1983 hasta mediados de 2026, revela que los veranos extremadamente secos no son una novedad: ya en 1988 se registró un verano con solo 1,1 mm. Sin embargo, la frecuencia parece haber aumentado en las últimas dos décadas: cinco de los diez veranos más secos han ocurrido a partir del año 2000 (2007, 2010, 2011, 2016, 2017), y el más reciente de la lista es 2017.

Esta tendencia, aunque no podemos calcular medias exactas con los datos disponibles, sí sugiere que los veranos secos se están concentrando en los últimos años, un patrón que los olivareros de Lleida observan en sus campos: cada vez más veranos sin lluvia digna de mención, y con ello, cosechas más irregulares y dependientes del riego.

Fuente: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Datos de la estación de Lleida (indicativo 9771C), serie histórica desde el 1 de febrero de 1983 hasta el 18 de junio de 2026. Datos oficiales del organismo meteorológico del Estado español, procesados por histoclima.com.

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