Actualizado: 2026-08-10
Entre el 30 de julio y el 12 de agosto de 2022, Castilla y León encadenó 14 días consecutivos con temperaturas máximas iguales o superiores a 35°C. Esa es la racha de calor más larga registrada en la comunidad desde que AEMET comenzó a tomar datos.
La serie histórica de las 9 estaciones de referencia de AEMET en Castilla y León arranca en febrero de 1934 y llega hasta agosto de 2026. A lo largo de esas más de nueve décadas, ningún otro episodio de calor extremo sostenido ha igualado lo que ocurrió aquel verano de 2022.
El dato no es anécdota: para que una racha de este tipo se registre, la temperatura máxima debe mantenerse en o por encima de los 35°C de forma ininterrumpida, día tras día, sin que ninguna jornada baje del umbral. En una meseta como la castellana, donde el calor estival es habitual, lo excepcional no es un día aislado de mucho calor, sino la persistencia.
El verano de 2022 fue especialmente severo en toda España, pero en Castilla y León la secuencia del 30 de julio al 12 de agosto marcó un antes y un después en los registros. Hay que tener en cuenta que el periodo de datos disponibles incluye veranos históricamente cálidos como 2017, 2023 o el más reciente 2025, y ninguno de ellos logró superar esa marca de 14 jornadas seguidas.
Conviene añadir un matiz importante: este análisis se construye a partir de las estaciones de referencia de AEMET distribuidas por la comunidad, lo que da una imagen territorial amplia. No es una única estación la que sostiene la racha, sino el conjunto de observatorios que representan el comportamiento climático de la región.
La tabla siguiente muestra los cinco episodios de calor consecutivo más prolongados en Castilla y León, todos ellos dentro del periodo 1934-2026:
| Fecha de inicio | Fecha de fin | Días consecutivos |
|---|---|---|
| 2022-07-30 | 2022-08-12 | 14 |
| 2025-08-03 | 2025-08-12 | 10 |
| 2024-07-23 | 2024-08-01 | 10 |
| 2022-07-09 | 2022-07-18 | 10 |
| 2024-08-04 | 2024-08-12 | 9 |
La tabla destaca por sí sola un patrón: de las cinco rachas más largas, cuatro se han producido en la década de los 2020. Solo el episodio de 9 días de agosto de 2024 se queda un poco por debajo de las tres rachas de 10 días, pero todos ellos confirman una concentración reciente de estos fenómenos.
El año 2022 aparece dos veces en la lista de las cinco rachas más largas. La primera, del 9 al 18 de julio, duró 10 días. La segunda, la que bate todos los registros, arrancó el 30 de julio y se prolongó hasta el 12 de agosto, sumando 14 jornadas seguidas de calor intenso. Es decir, aquel verano tuvo dos ventanas diferenciadas de calor extremo, y la segunda de ellas se convirtió en la más larga jamás registrada en la comunidad.
Los datos de la serie muestran además una peculiaridad: si miramos las otras rachas destacadas, encontramos que el verano de 2025 también dejó una racha de 10 días entre el 3 y el 12 de agosto, y el de 2024 tuvo dos episodios largos: uno de 10 días (del 23 de julio al 1 de agosto) y otro de 9 días (del 4 al 12 de agosto). La proximidad entre estos episodios en años consecutivos refleja una tendencia que los registros de AEMET permiten seguir con precisión.
Este comportamiento no es uniforme en toda la geografía castellana y leonesa. La meseta norte, con su altitud media y su clima continental, suele registrar noches frescas incluso en pleno verano, pero las máximas pueden encadenar varios días por encima del umbral de los 35°C cuando se instala una dorsal de aire cálido. Son precisamente estas situaciones atmosféricas persistentes las que dan lugar a las rachas largas, y no tanto los picos puntuales de temperatura.
Hay que señalar además que el análisis se realiza con todas las estaciones de referencia de AEMET en Castilla y León trabajando conjuntamente. Cada estación tiene su propia serie diaria, pero el dato agregado responde a la pregunta que nos interesa: cuántos días seguidos, de forma generalizada, la comunidad se mantuvo con calor de 35°C o más.
Para poner la cifra en contexto, basta recordar que dos semanas completas con temperaturas máximas por encima de los 35°C suponen un estrés térmico continuado para personas, animales y cultivos. No son dos o tres días de calor intenso seguidos de un respiro, sino medio mes sin que la temperatura máxima baje del umbral establecido en este análisis.
La racha de 14 días de 2022 supera en 4 días a las siguientes más largas, que se quedaron en 10 jornadas. Esa diferencia, aparentemente pequeña, es en realidad muy significativa en climatología: hablamos de rachas que ya de por sí son excepcionales, y la de 2022 las supera con un margen amplio.
Quien haya vivido un verano en Castilla y León sabe que el calor aprieta, pero también que suele dar tregua. Por eso, una racha de 14 días consecutivos con temperaturas de 35°C o más no es un dato cualquiera: es el extremo máximo al que ha llegado la persistencia del calor en la comunidad desde que hay registros, y lo hace solo cuatro años antes de la última actualización de esta serie.
Es interesante observar cuándo se concentran estas rachas. Todas las que aparecen en la lista de las cinco más largas se producen entre el 9 de julio y el 12 de agosto, es decir, en pleno verano, con una pequeña ventana de ocurrencia. No hay rachas largas de calor extremo ni en junio ni en septiembre, lo que coincide con la distribución esperable del clima continental de la zona.
Se da además la circunstancia de que los episodios de 2024 y 2025 rozaron el registro de 2022 sin llegar a alcanzarlo. En 2024, hubo dos rachas separadas (una de 10 días y otra de 9) pero ninguna superó la barrera de los 14 días. En 2025, la racha de agosto duró exactamente 10 días. Esta cercanía en el tiempo, sin llegar a batirse el máximo, invita a seguir observando los próximos veranos con atención.
El dato de 14 días consecutivos se mantiene así como la referencia absoluta de la serie, que arranca en febrero de 1934. Los registros históricos de AEMET en la comunidad permiten mirar atrás con seguridad: antes de 2022, ninguna racha de calor extremo continuado llegó a superar los 10 días. El episodio de 2022 elevó el listón y abrió una nueva referencia para los estudios climáticos de la región.
Conviene recordar que el umbral de 35°C es el criterio que define estas rachas. No se trata de un día suelto por encima de esa temperatura, ni de una media de varias jornadas: son días estrictamente consecutivos, encadenados sin excepción, en los que la temperatura máxima diaria alcanza o supera los 35 grados. Esa es la lectura literal del dato que sostiene todo el análisis.
Si miramos la década actual, los episodios de calor persistente se han hecho más frecuentes. Tres de los cinco registros más largos de la serie completa se concentran en los veranos de 2024 y 2025, y otro más en el propio 2022 que ostenta el récord. La densidad de este tipo de episodios en tan pocos años es, en sí misma, una información relevante para quien estudia la evolución del clima en la región.
No obstante, cada episodio tiene su propia identidad. El de julio de 2022 (10 días), el de agosto del mismo año (14 días), el de julio de 2024 (10 días) y el de agosto del mismo año (9 días) dejaron una huella clara en el verano de cada uno de esos años. El de 2025, por su parte, mostró que la persistencia del calor no era un fenómeno puntual de un solo verano.
La respuesta a la pregunta de cuántos días seguidos con más de 35 grados ha habido en Castilla y León tiene una cifra concreta: 14 días, entre el 30 de julio y el 12 de agosto de 2022. Es el máximo absoluto de toda la serie disponible, que se extiende desde 1934 hasta 2026, y ningún otro episodio anterior o posterior ha conseguido igualar esa marca.
La utilidad de este dato trasciende la anécdota veraniega. Para quien planifica una visita a Castilla y León, conocer cuándo se concentran las rachas de calor extremo ayuda a elegir fechas. Para investigadores y curiosos de la climatología, el dato de 2022 es una referencia robusta, extraída de los registros oficiales de AEMET, que documenta el comportamiento extremo del termómetro en la meseta norte.
Y para el lector que simplemente quiere saber qué tiempo hizo en un lugar concreto de España en un momento dado, la serie de histoclima.com ofrece precisamente esa respuesta: datos oficiales, tratados con rigor y presentados de forma comprensible. La racha de 14 días de 2022 es, a día de hoy, el techo que marca el calor persistente en Castilla y León.
Fuente: AEMET — Agencia Estatal de Meteorología de España, estaciones de referencia de Castilla y León. Periodo: 1934-2026.
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