Actualizado: 2026-07-27
La amplitud térmica —la diferencia entre la temperatura más alta del día y la más baja de la madrugada— es un indicador directo de cuánto puede oscilar el termómetro en una misma jornada. En Barcelona, una ciudad costera donde el mar suele suavizar los extremos, los saltos grandes no son habituales. Pero hubo un día que rompió todos los registros. Y ocurrió en pleno invierno, hace más de un siglo.
Según los datos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la estación de Barcelona Aeropuerto (indicativo 0076, serie histórica 1924-2026) tiene un único récord absoluto de amplitud térmica. Los termómetros de aquella jornada marcaron una oscilación fuera de lo común incluso para el clima mediterráneo.
La amplitud de 23,0 °C se alcanzó en una fecha que hoy parece improbable para un contraste tan extremo: mediados de diciembre. Mientras la mayoría de récords de oscilación térmica en España se dan en primavera u otoño, en Barcelona el salto más brutal se produjo en la recta final del año. Aquel 16 de diciembre de 1925, tras una noche muy fría, el sol de mediodía elevó las temperaturas hasta niveles impropios del calendario. El dato sigue vigente: ninguna jornada posterior, ni en los 101 años siguientes, ha igualado o superado ese valor.
Desde aquel diciembre de 1925 han pasado varias generaciones, y el registro se mantiene intacto. Para hacerse una idea de lo excepcional del dato, en las décadas posteriores (incluyendo veranos caniculares y olas de frío polares) ninguna otra fecha ha logrado una amplitud de 23,0 °C o superior en la misma estación. La oscilación térmica habitual en Barcelona ronda los 8-10 °C en verano y 6-9 °C en invierno; superar los 20 °C ya es un evento extraordinario, y llegar a los 23 °C solo ha ocurrido una vez en 102 años de mediciones.
Dentro de la provincia, el récord no lo tiene la capital, sino otra estación. La consulta cruzada de AEMET revela que el mayor salto térmico documentado en la provincia de Barcelona se midió en Sabadell Aeropuerto el 29 de abril de 1975, con una amplitud de 28,0 °C. Es un valor casi 5 °C superior al de Barcelona ciudad, lo cual se explica por la ubicación interior de Sabadell, donde el clima continental se deja sentir con más fuerza que en la costa.
| Provincia | Estación | Fecha | Amplitud térmica (°C) |
|---|---|---|---|
| BARCELONA | SABADELL AEROPUERTO | 1975-04-29 | 28,0 |
Si ampliamos la mirada al conjunto de España, el contraste barcelonés (23,0 °C) queda lejos de las enormes oscilaciones que se registran en el interior peninsular. El récord absoluto entre los diez valores máximos de cada provincia lo ostenta Navarra, con 34,0 °C. Le siguen Teruel (33,8 °C), Toledo (33,5 °C) y otras provincias de clima continental y de montaña. Barcelona, con su atenuante marítimo, aparece en un peldaño moderado dentro de esa tabla.
| Provincia | Estación / Nota | Amplitud máxima (°C) |
|---|---|---|
| Navarra | Navarra (estación de referencia) | 34,0 |
| Teruel | Teruel (estación de referencia) | 33,8 |
| Toledo | Toledo (estación de referencia) | 33,5 |
| Cantabria | Cantabria (estación de referencia) | 33,0 |
| Madrid | Madrid (estación de referencia) | 33,0 |
| Segovia | Segovia (estación de referencia) | 33,0 |
| Zamora | Zamora (estación de referencia) | 32,9 |
| Córdoba | Córdoba (estación de referencia) | 32,5 |
| Ourense | Ourense (estación de referencia) | 32,4 |
| Almería | Almería (estación de referencia) | 31,7 |
Como se observa, la mayoría de los récords se concentran en provincias del interior, donde la continentalidad favorece saltos térmicos más extremos. Barcelona, con su influencia marítima, se mantiene en valores más moderados dentro del ranking nacional.
La AEMET registra diariamente la temperatura máxima y mínima de cada jornada. La amplitud térmica se obtiene restando la mínima de la máxima. En este caso, los datos proceden de la estación de Barcelona Aeropuerto (indicativo 0076), una de las más longevas de la red meteorológica española en la capital catalana.
Que el valor más alto se alcanzara en 1925 y no se haya superado en los más de 100 años siguientes dice mucho de lo excepcional de aquella jornada. Con el cambio climático, las noches tienden a ser más cálidas en la ciudad (efecto isla de calor urbana), lo que reduce las posibilidades de una amplitud extrema, ya que la mínima nocturna no desciende tanto como antes. Por eso es probable que este récord barcelonés de 23,0 °C permanezca imbatido durante muchos años más.
Fuente: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Estación de Barcelona Aeropuerto (indicativo 0076). Periodo analizado: 1924-2026. Datos oficiales de la red de estaciones meteorológicas de España. Última actualización: 27 de julio de 2026.